El Hogar Canario Venezolano (HCV) se llenó de alegría y color el pasado lunes 21 de julio para celebrar el Día del Niño con los hijos de nuestros valiosos trabajadores, en el marco de nuestro 55 aniversario. Fue una jornada muy especial, dedicada a reconocer y agradecer el esfuerzo de quienes día a día construyen nuestro club.
La diversión fue la protagonista, con actividades pensadas para el disfrute de cada niño. La piscina se transformó en un centro de risas con los colchones inflables, brindando un espacio refrescante y lleno de energía. Contamos con recreadores, pinta caritas y animadoras que, con su entusiasmo y creatividad, lograron arrancar sonrisas y despertar la imaginación. Los juegos múltiples mantuvieron la emoción a tope durante toda la tarde.
Además de la diversión, no faltaron los consentimientos. Cada niño recibió un divertido cotillón, y pudieron disfrutar de deliciosos perros calientes y cotufas, haciendo de la celebración un verdadero festín.
Nuestro presidente, José Ramón Arvelo, compartió este día tan significativo y resaltó la importancia de los hijos de nuestros trabajadores para el HCV. «Los niños son el motor que impulsa a nuestros trabajadores a dar lo mejor de sí cada día. Celebrar con ellos es reconocer el valor de cada familia que forma parte de esta gran casa», expresó Arvelo. «Ellos son el futuro y el corazón de nuestra institución, y seguiremos trabajando para ofrecerles un ambiente lleno de oportunidades y alegría.»
Agradecemos a todos los que hicieron posible esta maravillosa celebración, y especialmente a los niños, quienes con su alegría y energía, hicieron de este Día del Niño una fecha memorable. En el HCV, reafirmamos nuestro compromiso con el bienestar de todos los que integran nuestra familia, especialmente en este año de nuestro 55 aniversario.
¡Vamos por más y mejor!






