Las galerías y rincones de nuestro querido Hogar Canario Venezolano se vistieron de fe, devoción y tradición para rendir homenaje a la eterna protectora de nuestra tierra de origen: la Virgen de Candelaria.
Una luz que trasciende fronteras.
Aunque estamos lejos del archipiélago, el corazón del pueblo canario en Venezuela latió en un solo latido alrededor de nuestra Morenita.
Las candelas se encendieron en nuestra casa para mantener viva la memoria, las raíces y la fe que heredamos de nuestros mayores, demostrando que la devoción no entiende de distancias.
Solemne Eucaristía en Nuestra Sede.
Compartimos en comunidad una jornada llena de bendición, gratitud y fraternidad, elevando nuestras oraciones por la paz y el bienestar de todas las familias de la gran comunidad canario-venezolana.
Por la salud de nuestros socios, la unión de nuestros hogares y el descanso eterno de quienes sembraron las raíces de este club.
“Señora de la Candelaria, luz del mundo y consuelo de las almas, bendice a esta gran familia que hoy te honra desde Venezuela.”
¡Viva la Virgen de Candelaria! ¡Viva el Hogar Canario Venezolano!





